miércoles, 6 de junio de 2007

Debemos cuidar a nuestra familia.

El consumo de grasas trans –o ácidos grasos trans, como también se las denomina– se inicia en el mundo hace 50 años, cuando la industria incorpora la margarina para la elaboración de sus productos. En nuestro país, estas "grasas fantasmas" –como las denominó en este caso la doctora Socolovsky– hacen su aparición en la década del ochenta, en pleno auge de las comidas rápidas.
Si bien la especialista no recomienda eliminarlas por completo de la dieta, reconoce que no son beneficiosas para nadie, dado que "no son naturales". Y aconseja "elegir alimentos bajos en grasas trans", para evitar el aumento del colesterol malo, que incrementa el riesgo de enfermedades coronarias y diabetes.
El colesterol es una grasa de origen animal que se comporta en el organismo como un importante nutriente. El cuerpo necesita de ingestas normales para funcionar de modo adecuado. "Las dietas ricas en grasas trans –advierte la docente– aumentan el colesterol malo (LDL) y disminuyen el bueno (HDL)".
Fuente: Doctora en Ciencias Químicas, docente e investigadora de la UBA y experta en alimentos funcionales, regulación alimentaría y nuevas tecnologías, Susana Socolovsky.
Los ácidos grasos trans o grasas trans son un tipo de grasa que se encuentra principalmente en alimentos industrializados que han sido sometidos a hidrogenación como la
margarina o al horneado como los pasteles entre otros.
Las grasas trans no sólo aumentan los niveles de lipoproteinas dañinas (
LDL) en la sangre sino que disminuyen las lipotroteinas protectoras (HDL), provocando un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Los ácidos grasos trans se forman en el proceso de
hidrogenación que se realiza sobre las grasas para utilizar en diferentes alimentos, con el fin de solidificarla. Un ejemplo de ello es la solidificación del aceite vegetal en estado líquido para la fabricación de margarina. Además promueve la frescura, le da textura y mejor estabilidad.
En el rubro del helado, está prohibido el uso de este elemento por ley a través código Alimentario Argentino. Pero hoy por cuestiones injustificables de costos se utilizan en la fabricación con el fin de eliminar el uso de cremas lácteas.

No hay comentarios.: